Decidir qué es mejor si el suelo laminado o el suelo vinílico responde principalmente a cuestión de gustos. Ambas opciones son buenas cuando hablamos de soluciones resistentes, fáciles de instalar y de precios asequibles. Sin embargo, existen algunas diferencias que podrían decantar la balanza por el suelo vinílico o de PVC.
SUELO VINÍLICO VS LAMINADO
Decidir entre suelo laminado o vinílico será más sencillo si tienes en cuenta los siguientes aspectos:
RESISTENCIA A LA HUMEDAD:
La primera diferenciación que podemos encontrar entre el suelo laminado y el suelo de vinilo es la resistencia de uno y otro a la humedad.
El suelo laminado es un producto con madera y como cualquier madera no tiene un buen comportamiento o resistencia ante la humedad. Sin embargo, el suelo vinílico o PVC su composición es básicamente de plástico con lo que la humedad no le tiene por qué afectar.

SISTEMA DE MONTAJE:
También podemos encontrar diferencias en cuanto al sistema de montaje.
Los suelos de PVC, en Gerflor, la marca que distribuimos, llevan un sistema de clic vertical, que permite el desmontaje una vez montado ( para salvar hipotéticos errores en el montaje).
En cambio, el suelo laminado siempre se instala con un con machihembrado a 45° que te impide que a posteriori se pueda desmontar solamente la pieza central sino que se tenga que desmontar toda la línea.
CORTE DE LAS PIEZAS:
También encontramos diferencias de instalación en cuanto al corte de las piezas.
En los suelos de PVC se hace con un simple cúter mientras que para el corte de un suelo laminado necesitas una máquina eléctrica.




