Las casas pasivas trabajan para ti

  • ¿Qué son?

Quizá su propio nombre no les haga justicia, suena incluso peyorativo…pero en arquitectura el término «pasivo» no tiene connotaciones negativas. Más bien al contrario:

«Passivhaus» o «casa pasiva» en alemán, se define como un estándar de eficiencia energética y menor impacto ambiental tanto para casas residenciales y edificios comerciales.

El consumo de energía en el hogar es una seria preocupación para los ciudadanos. Por una parte, las constantes subidas de los recibos afectan a la economía familiar. Por otro lado, la sobreexplotación de los recursos naturales que parte de un sistema energético basado en los combustibles fósiles no casa con la creciente preocupación y concienciación social por la buena salud del medioambiente.

Sin embargo, hoy en día existen alternativas de construcción de viviendas que disminuyen sustancialmente el consumo de energía necesaria para calentar la casa. La receta: El empleo de materiales de altas calidades, buenos aislamientos, ventanas altamente eficientes, además de seguir criterios arquitectónicos adecuados para aprovechar la energía natural.

  • La clave

En esto se fundamentan las casa pasivas, un tipo de vivienda diseñada y construida para tener el menor gasto energético posible. 

Permite ahorrar en la factura de combustible hasta un 90% respecto a las viviendas comunes.

La casa pasiva pone sobre la mesa el concepto de “hipoteca energética” (qué mal suena eso), o lo que es lo mismo, el gasto en facturas para mantener el hogar a la temperatura que nos hace sentirnos a gusto en casa.

  • Nuestra problemática territorial

El origen de las passivehausse está en Alemania y es sobre todo allí y en otros países del norte de Europa como Suecia donde más se ha desarrollado esta corriente arquitectónica. ¿Pero que hay de los países mediterráneos? Más concretamente, ¿Del soleado y caluroso este y sur de España? ¿De la exasperante humedad de la región de Levante?

Si bien es cierto que el estándar se ha desarrollado para países de un clima mucho más frío que el nuestro, también lo es como ha demostrado Wolfgang Schnieders en su estudio “Passive Houses in South West Europe” que su implantación en otras zonas climáticas está más que justificada: Según dicho estudio, por increíble que parezca, en Sevilla la demanda de calefacción durante los meses de invierno es más alta que la demanda de refrigeración durante el verano. En este estudio se justifica que es necesario protegerse con aislamiento térmico no solamente del frío, sino también del calor, especialmente en los elementos constructivos más expuestos al sol durante el verano.

En España no hay por el momento un registro para este tipo de viviendas, si bien podemos citar algún ejemplo relevante. Por ejemplo, el estudio Eneseis Arquitectura ha diseñado la Casa Llorenç, en Mutxamel (Alicante). El edificio cuenta con diversas técnicas «pasivas solares», como la orientación sur, la ubicación en una colina, la ventilación natural y la utilización de agua de lluvia.

CasaLlorens3

De cualquier manera, el futuro para este tipo de sistemas es cuanto menos prometedor. Las normativas de edificación son cada vez más exigentes en el aspecto medioambiental y de eficiencia energética. Ene este sentido, la Unión Europea desarrolla una directiva para que los edificios públicos y el resto de edificaciones sean de energía cero en 2020. En nuestro país, normas como el Código Técnico de Edificación, o la Ley de Eficiencia Energética siguen la misma línea.

  • Soluciones

Bien pero mientras todo estos sucede y se asienta ¿qué podemos hacer para solucionar muchos de los problemas que tenemos hoy en día en nuestras viviendas?.

Por ejemplo, una casa moderna pierde energía calorífica por tres vías distintas:

  1. a través de la envolvente del edificio (cubiertas, fachadas y forjados)
  2. a través de las ventanas
  3. por la ventilación, sobre todo en techos y juntas.

Una casa o edificio en busca de la eficiencia energética debe tener en cuenta estos tres puntos. Con un buen aislamiento térmico, buenas ventanas y con juntas y fugas bien selladas, se obtienen todos los beneficios de un sistema de ventilación con recuperación térmica y lo que es más importante: la tranquilidad de saber que mientras duermes, comes o ves la tele tu «casa pasiva» trabaja para ti disminuyendo tu factura de la luz…